sábado, septiembre 21, 2024
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El tabaquismo, la hipertensión arterial y su salud

El hábito de fumar tiene conocidas consecuencias negativas, que para un paciente hipertenso son particularmente letales. Esto debido a que el tabaco tiene repercusiones directas en la salud del corazón. Revise en este artículo cómo esta adicción puede aumentar la hipertensión arterial.

La hipertensión arterial es una afección cardiovascular sumamente común en el mundo. Dicha enfermedad se agrava por diferentes factores, entre ellos el consumo de tabaco.

Los pacientes hipertensos que también son fumadores están expuestos en mayor medida a los efectos nocivos de este hábito, debido a que los componentes activos del cigarrillo tienen consecuencias directas en la salud cardiovascular: desde la vasoconstricción hasta el estrés del corazón.

Es por estas razones que la relación entre tabaco e hipertensión arterial llega a ser fatal en muchos casos.

La hipertensión arterial es el mal cardiovascular más común de Occidente (Fasce, 2012) y también una de las principales razones de mortalidad en los países desarrollados).

Esta condición se caracteriza por un alza en la presión arterial. Para reconocerla se mide la contracción ventricular del corazón o presión sistólica, y su relajación o presión diastólica. En su mejor funcionamiento, conocido por el nombre de normotensión, la presión bordea un 120 y 80 milímetros de mercurio, respectivamente.

Los factores que aumentan la presión arterial son variados, pero la mayor parte se relaciona con ciertos hábitos personales. La hipertensión arterial se produce, entre otras razones, cuando el paciente:

  • Tiene una alimentación con excesivo consumo de sal
  • Mantiene un estilo de vida sedentario.
  • Es fumador de tabaco.
  • Usa analgésicos como el ibuprofeno y similares.

¿Qué es la hipertensión arterial?

La hipertensión arterial es el mal cardiovascular más común de Occidente y también una de las principales razones de mortalidad en los países desarrollados. En algunos países, esta enfermedad crónica es tan frecuente que aqueja a un cuarto de la población nacional.

Esta condición se caracteriza por un alza en la presión arterial. Para reconocerla se mide la contracción ventricular del corazón o presión sistólica, y su relajación o presión diastólica. En su mejor funcionamiento, conocido por el nombre de normotensión, la presión bordea un 120 y 80 milímetros de mercurio, respectivamente.

¿Qué provoca una hipertensión arterial?

Los factores que aumentan la presión arterial son variados, pero la mayor parte se relaciona con ciertos hábitos personales. La hipertensión arterial se produce, entre otras razones, cuando el paciente:

  • Tiene una alimentación con excesivo consumo de sal
  • Mantiene un estilo de vida sedentario.
  • Es fumador de tabaco.
  • Usa analgésicos como el ibuprofeno y similares.

El tabaco es una de las sustancias más nocivas para un paciente hipertenso. Su consumo habitual no solamente aumente la presión, sino que pacientes con hipertensión arterial sufren en mayor medida los efectos adversos del tabaco.

¿Cómo se relacionan tabaco e hipertensión arterial?

El efecto del tabaco sobre la presión arterial es generalizado para la población, pues no se limita a los pacientes con hipertensión. En un estudio realizado sobre pacientes normotensos, se determinó que el consumo de cigarrillos tiene como consecuencia una aumento significativo de la presión arterial.

Esta dañina relación entre tabaco e hipertensión arterial está dada por los componentes de un cigarrillo: el monóxido de carbono y la nicotina producen, tanto en fumadores activos como pasivos (Lanas y Serón, 2012), las siguientes consecuencias:

  • Alteración del metabolismo
  • Aumento del trabajo cardíaco
  • Hipercoagulación
  • Liberación de catecolaminas, que son hormonas vinculadas al estrés
  • Vasoconstricción
  • Desarrollo de placas de colesterol en la pared de las arterias.

Estas afecciones, ya graves para un sujeto normotenso, son tan perjudiciales para los hipertensos que pueden tener resultados fatales. Es por tales razones que la recomendación médica es abandonar el consumo de tabaco por completo, tanto para pacientes hipertensos como sanos.

Así mismo, los especialistas reconocen las dificultades de abandonar el cigarrillo, ya que se trata de un producto cuyo uso conlleva adicción, y por eso se han levantado diferentes estrategias e instrumentos para apoyar a los pacientes en el proceso de cuidar su salud.

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