La inesperada muerte de Gene Hackman, uno de los gigantes más emblemáticos de Hollywood, ha sacudido a la industria cinematográfica y dejado al mundo entero en vilo.
El actor, de 95 años, fue encontrado sin vida junto a su esposa, Betsy Arakawa, de 63 años, y su perro, en su hogar en Nuevo México, el miércoles 26 de febrero.
El hallazgo, hecho tras la alarma de un vecino que notó la prolongada ausencia de la pareja, ha desatado una investigación por parte de la policía de Santa Fe, aunque aún persisten más preguntas que respuestas.
Las primeras informaciones oficiales indican que no hay señales de un crimen, pero las autoridades han solicitado una orden de cateo para inspeccionar la vivienda en busca de pistas.
«No se sospecha de un crimen en este momento, pero estamos recopilando evidencia para esclarecer lo ocurrido», comentó un portavoz del Departamento de Policía de Santa Fe, dejando claro que las causas del fallecimiento son aún inciertas.
Lo que más desconcierta es que tanto Hackman como su esposa, junto a uno de sus perros, fueron hallados muertos en su casa, lo que añade un aura de misterio al caso.
Algunos medios han especulado sobre una posible intoxicación por gases tóxicos, mientras que otros sugieren que el fallecimiento podría estar relacionado con causas naturales derivadas de la avanzada edad del actor.
Sin embargo, todas estas hipótesis siguen sin confirmarse hasta que los resultados de la autopsia arrojen más detalles.
El caso se vuelve aún más intrigante con el dato proporcionado por el sheriff Adan Mendoza, quien reveló a TMZ que los forenses estiman que el actor y su esposa habían fallecido al menos un día antes del hallazgo, sin que se encontraran signos visibles de violencia.
Este dato se suma a la incomodidad general sobre la desaparición de la pareja y su mascota, lo que hace que las investigaciones sobre posibles factores ambientales o externos sean de vital importancia.
Gene Hackman, conocido por su pasión por los animales, siempre mostró una gran devoción por sus perros. En 1999, mientras filmaba The Replacements, adoptó a dos pastores alemanes que deambulaban sin rumbo en un estadio de Baltimore.
Uno de ellos, también llamado Gene, acompañó al actor hasta el final de sus días. Esto solo subraya el amor que Hackman sentía por sus mascotas, lo que hace que la muerte del perro en circunstancias tan similares a las suyas sea aún más desconcertante.
Hackman, quien decidió retirarse del cine en 2004 tras su participación en Bienvenido a Mooseport, se alejó completamente de los reflectores y llevó una vida tranquila en Santa Fe con su esposa, Betsy Arakawa, pianista concertista con quien estuvo casado desde 1991.
A diferencia de otros actores de su generación, Hackman se mantuvo alejado del ojo público y, en los últimos años, se convirtió en una figura reclusa.
Su última aparición pública fue en 2023, cuando fue fotografiado junto a Arakawa en un restaurante, marcando su primera salida en más de dos décadas.
A lo largo de su retiro, Hackman mostró otra faceta de su talento al dedicarse a la escritura, publicando varias novelas y dejando claro que su creatividad no tenía límites.
Su vida privada en Santa Fe era casi un enigma, pero su legado cinematográfico es todo lo contrario: una trayectoria llena de logros y personajes inolvidables.
El mundo del cine lamenta profundamente la pérdida de este gran actor. Francis Ford Coppola, quien lo dirigió en The Conversation, expresó su dolor en un emotivo mensaje: “La pérdida de un gran artista siempre es motivo tanto de luto como de celebración de su existencia: Gene Hackman, un gran actor, inspirador y magnífico en su trabajo y complejidad”.
Con dos premios Oscar a lo largo de su carrera, Hackman dejó una huella imborrable en la historia del cine.
Ganador de la estatuilla dorada por The French Connection (1971) y Unforgiven (1992), además de haberse destacado en películas que se han convertido en clásicos de todos los tiempos, como Superman (1978), Mississippi Burning (1988) y The Royal Tenenbaums (2001), Hackman es recordado no solo por su talento, sino también por la profundidad y humanidad que aportaba a cada uno de sus personajes.
El misterio que rodea su muerte solo añade un capítulo más a la historia de un hombre que, con su presencia en la pantalla grande, nos dejó un legado eterno.
Y mientras las autoridades continúan investigando, el mundo del espectáculo ya comienza a rendirle tributo a esta leyenda que marcó una era dorada de Hollywood.